Tus ojos, como
madera y ascua
encendidos están
en la noche
en medio de la noche se han dormido
en las calles, despierta el aleteo
de un fantasma
cuyas cadenas son alas infinitas
duermes y la madera chispirrotea,
protestas y tu cabeza se apoya en la almohada
a viva voz dormida