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lunes, 18 de junio de 2012

Untitled 4


-Cuando decida sacar a pasear a Didier, tendrá que ser sin lluvia y sin paraguas- Mar se encaró con Bruno.

Las gotas de lluvia repiqueteaban en el paraguas; el fondo interior evocaba precisamente eso: lluvia; agua y un día fresco y despejado. Era denoche y llovía un montón.- Después de la rotura del femur está de peor humor, no creo que salgamos antes del 23 del próximo mes.

Bruno se detuvo justo enfrente del edificio de apartamentos de Mar. Mar gris le observó con sus ojos ceniza. Marisa comenzó a preguntarse si pensaba recolocar el bonito soporte antilluvia sobre su cabeza, o dejaría que se mojara hasta los huesos  mientras recordaba el día en que Mar Gris apareció en la vida de Mar Rojo y de Mar Azul.

jueves, 3 de mayo de 2012

Untitled(3)



Rojas eran todas las putas luces que recordaba. El sonido que bombeaba la sangre y que le agujerea los oídos. Marisa se abstuvo de preguntarse si era un ser espectral, mientras la guardia civil hacía un parte de los destrozos y se interesaba por la muerta entre los amasijos del coche. Ella esperaba que fuera una broma. Dani había salido despedido por la luna delantera. El puto Dani, que tenía una suerte de la hostia y no se había hecho un rasguño y estaba listo para su boda y su vida y su carrera de gerifalte en la empresa de papá.

lunes, 30 de abril de 2012

Untitled (2)






A Marisa le gusta mirarse en el cristal de los escaparates, caminar por las calles para hacer fotografías,  pasear con su perro y jugar al golf. A Marisa le gustan las cosas sencillas, la gente sencilla y los días lluviosos. Le gusta sentarse en una terraza atestada de gente y observar a los viandantes.









Las clases en la "uni" habían sido a ratos tediosas y a ratos interesantes. Nadie podría sospechar, que la chica estirada, esbelta, impertinente y pecosa, sentada frente a una mesita de uno de los más elegantes cafés de la ciudad de sus sueños, se hubiese licenciado en derecho.

martes, 27 de diciembre de 2011

Untitled



A,B,C,D... y no dejó de recitar así en un rato, la conmovedora colección de letras del abecedario. Si tener cinco años no era una ventaja, que alguien se lo dijese a los 26, después de tres años en Francia, Paris, La Sorbona, perdidos 'obcecadamente' o con obcecación. 
                        Dibujo de Jordi Labanda


Lo cierto es que había aprendido a combinar una boina con un cardigan de medio punto y una Harley casi por estrenar, la de su novio -ex novio-, con unos stilettos de suela roja. Marisa no se llevaba muy bien con las