-En la oscuridad se hace difícil ver y descubres que nadie puede confiar en nadie. Pero, al menos, la sensación es invariable.
-No puedo entender nada de lo que dices- contestó el músico-; claro que, si lo pienso, podría componer una partitura que lo explique todo.
-¿Puedes hacer eso?
-Claro. Puedo hacer eso y muchas más cosas. Puedo incluso pintar tu cara entre la música. Y amarte, y entenderte; puedo cuidarte y hacer que dejes de estar enojado. Todo eso puedo hacer yo con la música.
La abeja se quedó callada, pensativa, zumbando en su eterno vuelo alrededor del hombre.
-¿Y qué puedo hacer yo por ti?- preguntó la abeja.- No sé qué puedo hacer yo, si tú ya no me necesitas.
![]() |
| Jeff Soto |

No hay comentarios:
Publicar un comentario