martes, 6 de marzo de 2012
El Bosque de los Mil Estribos y las ensoñaciones de Cathy Laplace
Aterida. En el extremo de una habitación. Demasiado fría.Cerró los ojos. El viento le acuchillaba la cara. Pero no era el viento. Era la penumbra. La penumbra hermeneútica. Su mente. Cerrada. El bosque estaba delante. El bosque blanco. El bosque de nieve. Los lobos aullaban lejos, la reprendían y la llamaban sin cesar, los lobos negros. Ella era diferente, aunque los lobos negros no lo sabían. Los lobos negros simplemente eran lobos, los que había dejado atrás en el bosque negro. Los lobos negros del bosque blanco. Tendría que caminar mucho tiempo, abrir los ojos al blanco; por eso supo que tenía miedo a los espejos, a todos esos espejos atornillados en los árboles.
Quería vivir entre los mamíferos que sustentaban el Bosque de los Mil Estribos y dejarse caer sobre la hierba, así que era necesario que recuperara el pergamino.Sin embargo, el bosque, más denso y más blanco de lo que recordaba, consiguió que se durmiera y empezara a soñar con algo distinto. En su sueño olvidó el bosque blanco lleno de nieve, y a los lobos negros, y el hálito cálido de los Pequeños. En su intento por despertar, algunos de los sueños dormidos volvieron. Volvieron y se enredaron en su mente: vio flotar el pergamino entre unas nubes de formas extrañas y confusas. El anciano le dijo dónde lo encontraría. El anciano del lago, cerca de las brumas que ocultaban la isla. Los sueños eran un cúmulo de desesperanzas, su cabeza un hervidero de creatividad. y no estaba conforme, quería traspasar el bosque, los lobos y encontrar la espada. quería llegar al final del aprendizaje, quería encontrarlo. En el bosque blanco los búhos ululaban día y noche. En el bosque blanco los misterios se confundían, las plantas crecían a su antojo entre la nieve. Las flores murmuraban y los animales se escondían.
El anciano le entregó un pergamino, un mapa y un cáliz cónico vuelto del revés, con el pie de disco solar y una marca pronunciada, grabada con precisión en el envés. Un ojo.
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