domingo, 17 de febrero de 2013
CAPERUCITA (Red wolf)
En el borde, en una esquina de la siniestra ventana, el borde de un vestido. Preguntó astutamente dónde se había quedado el lobo, el que se había comido a la abuelita y la había dejado en esas condiciones tan precarias, con la ropa desgarrada. La punta de su vestido. La punta de los labios, pálida la piel del esquisito cuello mordisqueado. Desgarrones en la piel y un hocico desvanecido. En la cornisa, en la repisa del salón del último edificio. En gris, zona de perros. No tengo más explicaciones.
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