domingo, 3 de noviembre de 2013

Durmientes


En algún lugar había un país. No recuerdo el nombre, tal vez porque no es lo importante de esta historia.Puede que en tus viajes la hayas conocido y soobredimensionado o por el contrario sea una ciudad encantada guardada en una bola de cristal, la cual, al agitar, desvela partículas de nieve o minúsculas partículas brillantes.

Es esta una ciudad de edificios grandes y rojos, donde nadie muere nunca, me pregunto el misterio de tales sucesos, camino por las calles observando a sus gentes, algunas tan viejas y tan cercanas a esa belleza extraterrenal que me empeño, sin duda alguna, en considerarlos ángeles; sexuados, por supuesto. Hay quien osa decir que, después de tanto tiempo de observar orbes dentro de bolas de vidrio me he vuelto loco o, peor, soy un necio.

Mi primer viaje a esta ciudad sucedió hace dos años, repitiéndolo en otras seis ocasiones y, al año siguiente, en otras tantas. Lo increíble radica, sin dudarlo, en su forma de marcharse de una esfera a otra. No he visto jamás a nadie que no muera durmiendo. ¿Cuál es el secreto? ¿Qué sucede mientras duermen? ¿Acaso sueñan, se limitan existir en algún lugar? Simplemente en mi planeta existe otra muerte. He visto demasiadas para no recordar que soy humano y quiero encontrar el misterio que encierran los orbes de El Alquimista, por eso cada año regreso y observo y pervivo un tiempo como una planta intrusa, reptando por las inclinadas paredes.

No hay comentarios: