jueves, 15 de septiembre de 2011

Arts Creatio

Cuanto más buscas,menos encuentras. Trabajar rebuscando palabras te derrota. La inspiración es tentadora. Cuando sólo hay muerte es impenetrable el inconsciente. Sin respuesta. Tentadoramente oblicuo el no lastimarse con la trama. Una historia contada para otro por ti y para ti, pero para otro. La mañana ha pasado demasiado deprisa. Hace sol fuera. Aquí dentro estoy resguardada... en silencio... no encuentro los silencios de esta ciudad en miniatura, enajenada de ella algunos días, momentos... como hoy, consumado algún que otro acto asesino.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las palabras que no buscas pero que aparecen entre las manos, son un regalo.
Y los días de sol en los que toda inspiración se torna en mirada contemplativa, indolente pero segura de haber acertado con la dosis justa de silencio, de no espernza, también son un regalo.
Por que lo que emerge de la quietud y del silencio, lo que no palpita como verso, ni como abrazo, también es aliento de vida.
Aliento de vida al sol, mirando al mar, allá a lo lejos.

Raquel Sequeiro dijo...

El acto alevoso lo está perpetrando uno de mis relatos. Gracias por el contrapeso, Pepe. ;)

Besos!