lunes, 18 de junio de 2012
Mary Pop
Mary no estaba en su casa. Mary no estaba en el tejado. Mary no estaba con el gato. Mary dejó de estar ensangrentada la ensangrentada Mary. Mary dejó el parguas al entrar, el suelo resbaladizo por la lluvia, mojado por el agua, el agua del paraguas escurriendo calle abajo. La cabeza de la atolondrada Mary con los cabellos empapados.
No, Mary no estaba en su ataúd, la pobre Mary. Con sus uñas afiladas.
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