miércoles, 6 de febrero de 2013

La bolsa


Hundido en su vómito, se dio cuenta de que los colores cambiaban lentamente. El verde de la hierba húmedo y frío... ¿Qué le parecían los colores? Escuchó unas palabras al otro lado de los setos; se le revolvió el estómago y vomitó. Alguien planeaba el asesinato del hijo de los Brownin con todo detalle. Su voz se oía quejumbrosa. No sabía si estaba lo suficientemente borracho para quejarse. Al entrar en casa, esa noche, el rosa de las paredes le pareció demasiado intenso y luminoso, con la luz brillando sobre Violeta Él se puso la mano en la cara a modo de visera, y,  tambaleante, manchó la moqueta.
-¿Has traído lo que te pedí?
La bolsa se arrastró con su mano izquierda.

No hay comentarios: