jueves, 15 de agosto de 2013
Soñando un cuento
El ogro preguntó: Eres acaso una niña pequeña y te apetecía comerme, o un tenedor?
Está claro que el ogro está mal de la vista y que la sirena ha confundido tan inestable artilugio.
-Yo no sé nada - dijo furiosa; colocó el adorno en el cabello.
-Y acaso debe ser hija de Neptuno.
El ogro cometió una tropelía al tragársela, claro está que el leñador no tuvo remilgos y abrió y cortó, de allí salieron hasta los siete cabritillos. Ramón pensó que soñaba.
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