domingo, 27 de octubre de 2013

La ciudad dormida

No existe lugar donde
las nubes no sean
tristes y lloran
como los niños
sin merienda

No hay un lugar donde
 las nubes sean copiosas
de leche y de pan

No hay sitio entre
nubes de dorado esmeralda
y fugaz rosa
descobijen al muerto

Por tus ojos veo:
sangre y cadáveres
ruinas y bombas
sables

Por tus ruinas veo
el cielo rosa que se expande
creando una nebulosa

Por tus manos temo
Por tu corazón temo
Por tu vida temo

En la ciudad las almas
se han dormido y
los claveles sonando se apagaron
quedan rosas
siempre rosas
en el rosa de la ciudad dormida

1 comentario:

Cristian Cano dijo...

Una caminata, un recuerdo, un temor.